¿Por qué mi hijo se sigue chupando el dedo?

By: | Tags: | Comments: 0 | octubre 1st, 2015

¿A partir de qué edad deberían los niños dejar de chuparse el dedo? ¿Puede convertirse en un hábito perjudicial? ¿Cómo podemos corregirlo? Todas estas preguntas reflejan la preocupación natural de los padres porque sus hijos crezcan sanos. Para responderlas, lo mejor es comprender las motivaciones que llevan a esta práctica tan habitual entre bebés y niños de corta edad.

¿Por qué se chupan el dedo los bebés?

Chuparse los dedos, chupetes u otros objetos es un comportamiento completamente normal en bebés y niños de hasta dos años. Les proporciona confort y seguridad. Según la Asociación Española de Odontopediatría, ”los niños comienzan a chuparse los dedos incluso antes de nacer, mientras están en el interior de sus madres”.

En los recién nacidos, la boca y el olfato son los órganos principales para descubrir el mundo. Utilizan la boca para alimentarse, llamar la atención y también para explorar su propio cuerpo. En definitiva, no hay nada de preocupante en esta conducta entre los bebés.

¿Cuándo deja de ser normal chupar el dedo o el chupete, y qué problemas puede ocasionar?

Esta conducta suele desaparecer en muchos niños entre los dos y los cuatro años, y puede convertirse en un problema si se prolonga demasiado, pues afecta a la dentición y aumenta el riesgo de infecciones.

Esto no quiere decir que debamos inquietarnos si el niño tarda un poco más en dejar de chuparse el dedo, chupete u otros objetos. Eso sí, conviene estar atentos y observar la erupción de los dientes, ya que el hábito podría tener efectos negativos sobre la correcta formación de la boca: desperfectos en la posición de la dentadura y el cierre de la boca, así como en el crecimiento normal de los maxilares.

¿Por qué se prolonga el hábito en algunos niños?

La succión de los dedos u otros objetos puede convertirse en una forma de expresión de los niños respecto a diferentes circunstancias:

– Esta conducta, que de bebés les proporcionaba seguridad, puede surgir en niños un poco mayores como modo de consuelo, para tranquilizarse ante sensaciones de nerviosismo, culpa, ansiedad o inseguridad.

– Algunos niños recurren a la succión buscando conciliar el sueño.

– También es habitual que los pequeños se lleven el dedo a la boca en momentos de aburrimiento, para entretenerse.

¿Cómo podemos evitarlo?

En primer lugar, es importante no alarmarse ante este problema, sino adoptar una actitud constructiva para superarlo. También resulta aconsejable acudir al pediatra para que nos explique con detenimiento las opciones.

Para nuestro equipo de Pediatría en el Hospital Dr. Gálvez, los factores que provocan este hábito en niños más mayores son la clave. Es decir, debemos encontrar las causas que motivan a nuestros pequeños a chuparse el dedo para poder actuar al respecto. Por ejemplo:

– Si observamos que el niño se lleva los dedos a la boca cuando está aburrido, podemos ofrecerle otras alternativas para distraerse y jugar.

– Si tiende a chuparse el dedo cuando tiene miedo o se siente frustrado, podemos hablar con él y ayudarle a expresarse.

Por otro lado, si sabemos interpretar las circunstancias que motivan el hábito, podremos anticiparnos y actuar antes de que éste se repita. Al final, el proceso ayudará al pequeño a crecer a su propio ritmo.