Ictus o infarto cerebral: cada segundo cuenta

By: | Tags: | Comments: 0 | diciembre 18th, 2014

El ictus o accidente cerebrovascular se ha convertido, más que en una simple enfermedad, en un problema social y de salud pública. El ictus es la primera causa de mortalidad entre las mujeres españolas y la segunda en los varones, según datos del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (GEECV-SEN). Por ello, el sistema sanitario está alerta para su correcta prevención, tratamiento y rehabilitación. Hablamos con la Dra. Lucía García, neuróloga del Hospital Dr. Gálvez, sobre las claves de esta terrible afección y cómo el centro aborda estos casos.

Los ictus, explica García, están causados por un trastorno circulatorio cerebral que altera el funcionamiento del encéfalo. Hay dos tipos: los infartos cerebrales isquémicos – el 80%, son causados por una insuficiencia vascular- y los ictus hemorrágicos, causados por la rotura de un vaso cerebral.

Es por ello que la rapidez en la intervención ante los primeros síntomas es vital para la correcta recuperación del paciente. En un infarto cerebral, cada segundo mueren millones de neuronas por un déficit en el riego sanguíneo del encéfalo. Como indica la doctora, “el tiempo es cerebro” y, aunque la atención médica sea excelente, es importante que la población conozca al dedillo cuáles son los síntomas más comunes, para actuar con celeridad. Entre estos síntomas se incluyen la debilidad, entumecimiento o parálisis de una parte del cuerpo, dificultades para hablar o comprender los mensajes de su interlocutor, pérdida súbita de visión o un dolor de cabeza muy intenso y repentino.

“Creo que la población está informada, pero no lo suficiente”, opina la Dra. García, que considera que debe ser de conocimiento público, tanto los síntomas de esta patología como que, ante su aparición, la llamada al servicio de urgencias debe ser lo más pronto posible. Pocos minutos pueden ser la diferencia entre una recuperación exitosa y años de secuelas.

Una vez se diagnostica el ictus y se trata, llega el seguimiento del paciente al salir del hospital, una etapa que a veces se alarga y que suele implicar a los allegados del afectado. “Sus familiares y amigos próximos se dan cuenta de que muchas cosas, a menudo importantes, van a cambiar en sus vidas”, afirma la doctora, que asegura que los pacientes con un mayor grado de relación con las personas de su entorno son los que, a priori, mejores resultados pueden obtener. Pero no es fácil, por la exigencia de la tarea diaria de los cuidadores y por lo alargado en el tiempo de la rehabilitación.

Una labor para la que los familiares tienen todo el apoyo del Hospital Dr. Gálvez, que controlan la evolución del paciente hasta 12 meses después del accidente cerebrovascular. Gracias a profesionales como la Dra. García, que consideran que el tratamiento rehabilitador es “fundamental”, con el objetivo de recuperar la normalidad y la vida diaria cuanto antes.

La prevención, en los casos de infarto cerebral, es muy importante. Existen factores de riesgo modificables según los hábitos del potencial afectado, como la hipertensión, el sedentarismo, la diabetes o el consumo de alcohol, tabaco y drogas. La Dra. García recalca la importancia de llevar un estilo de vida activo, evitando el sedentarismo, para alejar lo máximo posible el riesgo de padecer un ictus en el futuro. Llevar una dieta saludable también es clave para ejercer un control estricto de los factores de riesgo cerebrovascular. Unos minutos diarios dando un paseo por la ciudad o practicar un deporte asiduamente pueden ser vitales para un futuro de salud y de tranquilidad.