Consejos para evitar un golpe de calor en niños y bebés

By: | Tags: | Comments: 0 | julio 9th, 2015

Desde el Hospital Dr. Gálvez queremos informar a todos los papás y mamás acerca de los mejores cuidados para sus hijos. En verano debemos prestar mucha atención al Sol, ya que sus radiaciones pueden llegar a ser realmente peligrosas si no los protegemos de forma adecuada.

Uno de esos peligros es precisamente sufrir de un golpe de calor, que es un aumento de la temperatura corporal provocada por una exposición prolongada al sol o por hacer ejercicio en ambientes calurosos o poco ventilados. Este golpe de calor en los niños puede producirse en el mismo momento o después de varios días expuestos a altas temperaturas.

En el caso de los bebés y los niños la situación es algo más compleja, debido a que su sistema termorregulador no está completamente afinado para que consiga reducir la temperatura corporal a través de la sudoración u otros mecanismos. La mejor forma de actuar es prevenir: debemos evitar las altas temperaturas o las exposiciones al sol sin protección. Aquí os dejamos una lista con algunos de las recomendaciones para prevenir un golpe de calor en nuestros pequeños:

  • Ofrecerles líquidos frecuentemente,  zumos naturales o agua fresca. En el caso de los bebés, también es importante darles el pecho.
  • Hacer cinco comidas al día y que sean platos frescos y ligeros.
  • Refrescar al pequeño constantemente.
  • Aprovechar las horas de más calor para realizar actividades relajantes y tranquilas, evitando estar al sol o al aire libre.
  • Procurar tener a los niños en lugares frescos y ventilados.
  • Vestirlos con ropa muy ligera y cubriéndoles la cabeza.
  • Evitar estar mucho tiempo en el coche.

Sin embargo, aunque llevemos a la práctica esos métodos, el golpe de calor puede producirse, y por eso deben ser los padres los que estén muy atentos a los primeros síntomas que se presentan en estas situaciones y así poder anticiparse:

  • Irritabilidad e incomodidad, veremos que el pequeño está inquieto
  • Piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho y axilas. En el caso de los bebés, sudan principalmente por la nuca
  • Calambres musculares, sobre todo en los pies
  • Agotamiento, cansancio y debilidad
  • Mareos, náuseas y vómitos
  • Desmayos o pérdidas de conciencia
  • Deshidratación

En el caso de que finalmente se produzca este golpe de calor, lo primero que se debe hacer es trasladar al pequeño a un lugar fresco y ventilado. Una vez ahí le daremos agua fría para que beba, y trataremos de reducir la temperatura corporal con un baño en agua muy fría o con hielo. Lo  mejor es acudir al médico o al pediatra para hacer un chequeo completo al niño afectado.

En el Hospital Dr. Gálvez contamos con los mejores especialistas en Pediatría y Dermatología, que tienen a su disposición los equipamientos médicos más novedosos para poder ofrecer el tratamiento más efectivo.