Actividades integradoras para niños autistas

By: | Tags: | Comments: 0 | marzo 31st, 2017

El autismo es un trastorno del desarrollo infantil que provoca una alteración en la capacidad para comunicarse e interactuar con los demás, a la vez que restringe los intereses y las actividades. Sus síntomas pueden mejorar con el paso de los años con actividades sensoriomotrices, intervenciones psicopedagógicas y técnicas pictográficas (ludoterapia, musicoterapia y psicomotricidad), que garantizarán una mejor calidad de vida.
Las actividades deben ser funcionales, estar bien organizadas y destacar por la claridad y la sencillez.

  1. Los materiales visuales como dibujos, láminas, fotografías, símbolos o carteles son muy útiles en niños autistas como guía y elemento no solo recordatorio, sino también de refuerzo motivacional de las acciones y tareas diarias, así como para el desarrollo de la comunicación, aumenta su comprensión y regula su comportamiento. Mediante creaciones artísticas con la pintura y el dibujo, los niños desarrollan su parte emocional y cognitiva, ya que la actividad de crear algo genera su crecimiento personal y mejora su relación con los demás.
  2. Realizar con los niños una agenda muy gráfica, por medio de elementos que puedan identificar. Una de las características de los niños con este trastorno es que tienen conductas repetitivas por lo cual es de gran utilidad la agenda. Una buena forma de hacer la agenda es permitir que los niños dibujen lo que tienen que hacer. La agenda les permite estar bien dispuestos a realizar las actividades programadas y gracias a su gran memoria visual, recuerdan las imágenes de las actividades y la forma de como están secuenciadas.
  3. El juego es una herramienta indispensable en el desarrollo integral de los niños autistas. Juego de roles: mediante la imitación el niño autista incrementa su desarrollo intelectual y mejora sus relaciones interpersonales, así que hay que brindarles espacios para que participen en obras teatrales. Jugar con las letras: Muchos desarrollan un vocabulario pobre y estructuras gramaticales incorrectas que les impide comunicarse con facilidad. Tienen problemas para comprender el lenguaje, por eso es importante familiarizarlos con las letras y las palabras mediante juegos. Por ejemplo, colocar en una caja algunas letras y situar delante del niño una cartulina con las letras que escondiste. El juego consistirá en que el pequeño encuentre dentro de la caja las letras que están dibujadas en la cartulina, para hacer que coincidan. Y luego motivarlo a que repita el sonido de la letra. Jugar con números: Busca diferentes tipos de objetos como lápices, botones o pelotas y varias cajas acorde a estos tamaños donde puedas guardarlos. Pídele que ponga en cada caja un número determinado de objetos dependiendo de su forma, color o clase. Juego con burbujas: Este es un juego que permite al niño autista centrar su atención por periodos cortos de tiempo, ya que sigue con su vista las burbujas de jabón.
  4. Circuito de estimulación sensorial: esta actividad ayuda a los niños con autismo, aplicándoles experiencias sensoriales, como por ejemplo, exposición a diferentes sonidos, masajes con diferentes materiales, olores y sabores desconocidos para el niño.
  5. Los deportes también son apropiados para los niños con este trastorno, sobre todo, nadar y a la vez escuchar la música que les agrada.
  6. Música: crear códigos musicales con la persona autista para cada actividad rutinaria que debe desempeñar: despertar, asearse, comer, pasear, dormir. Bailar con ellos al ritmo de la música permite que los pequeños puedan conectarse un poco con el mundo real y adquieran destrezas artísticas. Es importante incentivar al niño autista a realizar ejercicios de vocalización, tales como canto de vocales, sonidos de animales o canciones con movimientos.
  7. Con los cuentos antes de dormir se pueden concentrar en la historia y poner un poco de atención a las instrucciones de los padres.
  8. Dar paseos, no frecuentar siempre los mismos lugares, ir a diferentes parques, supermercados, cambiar de rutas y visitar a diferentes familiares. Esto permite al niño adaptarse con más facilidad a los cambios de entornos.