7 consejos para tomar el sol con precaución en primavera

By: | Tags: | Comments: 0 | mayo 22nd, 2018

La primavera es la temporada en la que comenzamos a descubrir nuestra piel al sol y aunque los rayos aún no inciden en su forma más agresiva, la ausencia de protección puede acarrear cáncer de piel por exposición al sol.
El manera más beneficiosa para nuestra salud es broncearnos de forma paulatina y gradual, recurriendo a la ingesta continuada de agua y controlando los periodos de descanso para nuestra epidermis. Desde el Hospital Dr. Gálvez recomendamos estar serie de consejos para conseguir una piel radiante y bronceada pero, sobre todo, sana.
– Lo habitual en esta época del año es exponernos al sol durante actividades al aire libre como paseos y ejercicios deportivos. Será treinta minutos antes de estar bajo el sol cuando aplicaremos una crema con un factor de protección mayor de 30, evitando así quemaduras que pongan en riesgo nuestra salud.
– Las horas prohibidas, cuando el sol alcanza con mayor dureza, es la horquilla de doce del mediodía hasta las cuatro de la tarde.
– La creencia popular de que durante el invierno el sol no puede causar lesiones en la piel es falsa, sucede incluso en días nublados. Hemos de proteger con cremas indicadas para ello nuestra piel, especial hincapié en aquellas personas que utilicen maquillaje: pueden optar por aplicar primero los productos cosméticos de costumbre, después la protección solar y posteriormente el maquillaje, cubriendo la piel de los rayos. Hay que destacar la amplia variedad de fotoprotectores con color que se encuentran en el mercado indicados para cada tipo de piel.
– Si estamos bajo un tratamiento médico la piel podrá estar más sensible y podría reaccionar con algún tipo de reacción, por ello consultaremos al personal médico si es conveniente exponerse al sol. Relacionado con las reacciones, no tomaremos el sol con joyas o bisutería que puedan causar alergias dermatológicas. También tendremos especial atención con el alcohol, que está presente en infinidad de productos para la piel que pudiendo causar deshidrataciones o reacciones.
– Los grandes olvidados del rostro en cuanto a la protección solar suelen ser los labios. Las frecuentes lesiones en una piel tan fina y delicada como es la de los labios se pueden evitar con bálsamos con SPF (siglas en inglés para Factor de Protección Solar) o un sombrero que impida a los rayos solares incidir en ellos.
– El cuidado previo a exponerse de aplicarse crema con protección no sirve de mucho si no se reaplica cada dos horas más producto, independientemente de si nos hemos mojado o bañado.
– El control sobre las pecas y lunares de nuestra piel es fundamental para conocer si han cambiado de forma, volumen o color. De ser así, no debemos dudar en acudir a nuestro médico dermatólogo para que valore y trate dichas manchas.